La ciudadania y la nacionalidad

La nacionalidad es un concepto distinto al de la ciudadanía, y significa la pertenencia de un individuo a una determinada Nación, entendida como comunidad de seres humanos que tienen el mismo origen étnico, lingüístico, histórico y cultural, comunidad que tiene conciencia de tal identidad hasta el punto de hacerla el fundamento de sus aspiraciones y conducta, sin que esto se traduzca necesariamente en estructuras políticas y estatales.

En efecto, la Nación puede estar distribuida entre varios Estados o estar sujeta a una dominación extranjera. Existen Naciones sujetas a la soberanía de otros Estados, mientras que algunos Estados pueden incluir en su territorio, a distintas nacionalidades.

Italia ofrece un ejemplo bastante significativo de identificación entre los conceptos de ciudadanía y nacionalidad, dado que es posible encontrar en su territorio, algunas minorías étnicas que se expresan en un idioma distinto al italiano y recurren a Estados distintos de Italia para recibir modelos de comportamiento y dirección cultural.

Entre las minorías étnicas que se encuentran en Italia, podemos mencionar la minoría alemana del Alto Adige, la minoría francesa en Val d’Aosta y la minoría eslovena en Friuli Venezia Giulia.

En el idioma italiano, los términos “ciudadanía” y “nacionalidad” poseen, como los términos Estado y Nación, un significado preciso, fruto de la elaboración de la jurisprudencia y de la doctrina jurídica, al contrario de otros Países, como Francia, donde el término “nationalites” equivale al de ciudadanía.

La ciudadanía indica entonces la relación entre una persona y un determinado Estado. El ciudadano italiano, por ejemplo, es el sujeto perteneciente al Estado italiano.

La nacionalidad, en cambio, no es un concepto jurídico sino sociológico. La nacionalidad puede de hecho, ser común a ciudadanos de distintos Estados. La nacionalidad italiana es, por ejemplo, común a los ciudadanos de la República de San Marino y a los ciudadanos suizos del Cantón Ticino.

La coincidencia entre ciudadanía y nacionalidad, aunque sea frecuente, admite algunas importantes excepciones, basta pensar en la ex-Jugoslavia o en Gran Bretaña, que comprende por lo menos cuatro distintas nacionalidades - inglesa, galesa, escocesa y irlandesa – cada una con su propio origen, historia, idioma y religión.