Doble Nacionalidad con España

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Art. 1

Los españoles y los nicaragüenses podrán adquirir la nacionalidad nicaragüense o española,

respectivamente, en las condiciones y en la forma prevista por la legislación en vigor en cada

una de las Altas Partes contratantes, sin perder por ello su anterior nacionalidad.

Sin embargo, los que hubieren adquirido la nacionalidad española o nicaragüense por

naturalización no podrán acogerse a las disposiciones del presente Convenio.

La calidad de nacionales se acreditará ante la autoridad competente en vista de los

documentos que esta estime necesarios.

Art. 2

Los españoles que hayan adquirido la nacionalidad nicaragüense, conservando su

nacionalidad de origen, deberán ser inscritos en la Oficina de Inmigración nicaragüense, y los

nicaragüenses que hayan adquirido la nacionalidad española, conservando su nacionalidad de

origen, deberán ser inscritos en el Registro Civil español correspondiente al lugar de domicilio.

Las autoridades competentes a que se refiere el párrafo anterior, comunicarán las inscripciones

a que se hace referencia en el mismo a la Embajada respectiva de la otra Alta Parte

contratante.

A partir de la fecha en que se hayan practicado las inscripciones, los españoles en Nicaragua y

los nicaragüenses en España gozarán de la plena condición jurídica de nacionales, en la forma

prevista en el presente Convenio y en las Leyes de ambos países.

Art. 3

Para las personas a que se refiere el artículo anterior, el otorgamiento de pasaportes, la

protección diplomática frente a terceros Estados y el ejercicio de los derechos civiles y políticos

se regirán por la ley del país donde se hayan domiciliado.

Los nacionales de ambas Partes contratantes a que se hace referencia, no podrán estar

sometidos simultáneamente a las legislaciones de ambas, en su condición de naturales de las

mismas, sino sólo a la de aquella en que tengan su domicilio.

El cumplimiento de las obligaciones militares se regulará, asimismo, por dicha legislación,

entendiéndose cumplidas las ya satisfechas conforme al país de procedencia y quedando el

interesado en el de su domicilio, en la situación militar que por su edad le corresponda.

El ejercicio de los derechos civiles y políticos regulados por la ley del país del domicilio no

podrá surtir efectos en el país de origen, si ello lleva aparejada la violación de sus normas de

orden público.

Art. 4

A los efectos del presente Convenio, se entiende adquirido el domicilio en aquel país en el que

se haya inscrito la adquisición de la nacionalidad, conforme a lo dispuesto en el artículo 2.

El traslado de la residencia habitual al otro país contratante implicará cambio de domicilio, y por

consiguiente de nacionalidad. Las personas que efectúen dichos cambios estarán obligadas a

inscribir ambos ante las autoridades competentes de los respectivos países.

En el caso de que una persona que goce de la doble nacionalidad traslade su residencia al

territorio de un tercer Estado, se entenderá por domicilio, a los efectos de determinar la

dependencia política y la legislación aplicable, el último que hubiere tenido en el territorio de

una de las Altas Partes contratantes.

Quienes gocen de la doble nacionalidad no podrán tener, a los efectos del presente Convenio,

más que un domicilio, que será el últimamente registrado.

Art. 5

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Las Altas Partes contratantes se obligan a comunicarse, a través de la Embajada

correspondiente, en el plazo de sesenta días, las adquisiciones y pérdidas de nacionalidad y

los cambios de domicilio que hayan tenido lugar en aplicación del presente Convenio, así como

los actos relativos al estado civil de las personas beneficiadas por él.

Art. 6

Los españoles y los nicaragüenses que hubieren adquirido la nacionalidad nicaragüense o

española, renunciando previamente a la de origen, podrán recuperar esta última, declarando

que tal es su voluntad ante las respectivas autoridades competentes. A partir de esa fecha se

les aplicarán las disposiciones del presente Convenio sin perjuicio de los derechos ya

adquiridos.

Art. 7

Los españoles en Nicaragua y los nicaragüenses en España que no estuvieran acogidos a los

beneficios que les concede este Convenio continuarán disfrutando de los derechos y ventajas

que les otorguen las legislaciones nicaragüenses y españolas, respectivamente.

Art. 8

Ambos Gobiernos se consultarán periódicamente con el fin de estudiar y adoptar las medidas

conducentes para la mejor y uniforme interpretación de este Convenio, así como las eventuales

modificaciones y adiciones que de común acuerdo se estimen convenientes.

Especialmente lo harán para resolver en futuros Convenios los problemas que planteen la

seguridad social, la validez de los títulos profesionales o académicos y la duplicidad de deberes

fiscales.

Art. 9

El presente Convenio será ratificado por las dos Altas Partes contratantes y las ratificaciones

se canjearán en Madrid lo antes que sea posible.

Entrará en vigor a contar del día en que se canjeen las ratificaciones y continuará

indefinidamente su vigencia, a menos que una de las Altas Partes contratantes anuncie

oficialmente a la otra, con un año de antelación, su voluntad de hacer cesar sus efectos.